La curva del aprendizaje en fotografía

Compramos una cámara. La que más nos gustó en la tienda, quizás asesorados por un amigo o tal vez tras la lectura de una buena crítica en alguna revista. Comenzamos a experimentar con ella y enseguida vimos que no es solo pulsar un botón, sino que requiere de unos conocimientos en los que hasta ahora no habíamos pensado. Anduvimos los primeros pasos en la eterna senda de la instrucción, con nuestros primeros aciertos y nuestras primeras decepciones. Un ciclo que irá repitiéndose en toda la curva del aprendizaje, pero que en realidad, durará toda la vida.
Comienza entonces un periodo de acercamiento y pronto conseguimos imágenes más o menos correctas técnicamente pero con poca intención comunicativa. Nos adentramos en el mundo de la composición, otras «normas» de la fotografía, las diversas técnicas fotográficas y también en el arte del ajuste y retoque del archivo digital.
La práctica concienzuda parece obligada para asimilar e incluir en nuestro cerebro todos estos nuevos conceptos, aunque no todo el mundo dedica el tiempo necesario para experimentar estas técnicas o se estancan en un maremágnum de reglas necesarias para que la imagen sea como los foros dicen que deben de ser.
Hemos olvidado que cuando aquellas imágenes nos apresaron y nos empujaron al mundo de la fotografía no teníamos ninguno de estos conocimientos, pero aquellas imágenes consiguieron atraparnos para siempre. ¿Por qué? Porque aquellas imágenes transmitían.
Está claro que invertir tiempo en que las imágenes estén perfectas técnicamente es necesario, pero además necesitamos que transmitan cosas y eso es muy difícil de encontrar en un manual, sino que más bien seremos nosotros quienes aspiremos a comunicar a través de una práctica fotográfica con intención y el criterio adquirido en todo este periodo. No es una tarea fácil, pero intentémoslo.

2 comentarios en “La curva del aprendizaje en fotografía”

  1. A mí no me atrapo una fotografi, sino, los grandes,clásicos de la pintura, con sus luces y sus colores,tan bien aprovechados. Criada en familia de artistas,sin su don,pero,si con su atracción hacia la luz y el color.

    Totalmente de acuerdo con tus palabras, la fotografia tiene que transmitir,aúnque sea usando la tècnica más atrevida,pero siempre con la cámara, el revelado viene después.

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