La importancia de tener un buen ambiente

Una de las emociones que podemos transmitir a través de nuestras imagenes es la sensación de atmósfera. Para ello debemos aprovechar recursos como la niebla de un bosque, el polvo que levanta un coche circulando por un camino reseco, el humo que emite una olla calentándose en el fuego o el vaho de la respiración de una persona en un entorno frío.