Este invierno será recordado durante mucho tiempo por el paso de Filomena sobre Madrid, pero hay lugares que sufren esas condiciones durante largos periodos ¿Os imagináis como es vivir así durante dos meses seguidos? Este invierno he estado realizando un reportaje profesional en la Montaña de León, concretamente en la zona de la Montaña de Riaño y el Parque Nacional de los Picos de Europa, centrándome sobre todo en las dificultades de la fauna que allí habita.

Vista de Picos de Europa al atardecer. En la parte inferior un ciervo busca su alimento en los acebos

Una gran capa de nieve cubre muchos de los pueblos

Las personas que habitan estos lugares están acostumbradas a vivir bajo nevadas persistentes

Detalle de las típicas madreñas. Unidas a las zapatillas de casa combinan tradición, calor y comodidad.

Desde primeros de diciembre lleva cerrado el puerto de Pandetrave ¿Os imagináis que una de las dos carreteras de montaña que llevan a tu casa estuviera cerrada y la otra llena de curvas y tramos de hielo?

Siempre hay controversia entre la conservación de la naturaleza y el aprovechamiento de los humanos por el territorio. Una pintada protesta contra la caza de lobos dentro del Parque Nacional de Picos de Europa

Un manto blanco eterno cubre este invierno las laderas del Parque Nacional. En la Vega de Liordes se han registrado este año temperaturas de hasta -35,8ºC.

La nieve dificulta el movimiento de los ciervos, el cansancio y la falta de alimento los debilitan fuertemente.

Esta cierva sucumbió ante el frío y la falta de alimento.

Los lobos tienen más sencillo encontrar su alimento, el tiempo en este caso juega a su favor.

Los buitres limpian los cadáveres de ungulados que se encuentran por docenas en la montaña. Su gran labor de limpieza e higiene no podría hacerse de otra forma y la calidad de las aguas se vería mermada.

Los gatos monteses tienen muy difícil encontrar alimento en la nieve. Algunos se acercan a las carreteras donde encuentran su muerte.

Las águilas reales se vuelven más carroñeras durante el invierno aprovechando los nuevos recursos.

Las perdices pardillas bajan a los «terreños» en busca de lugares despejados donde encontrar brotes y semillas.

El invierno crea estampas minimalistas con las nieblas matutinas.

6 comentarios en “Un invierno duro”

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