En realidad la mayoría de las recomendaciones sirven para estas y para muchas otras especies protegidas. No es la primera vez que alguien anuncia a bombo y platillo la localización de algún ave y los días siguientes decenas de personas se agolpan para observarla, en ocasiones demasiado cerca, incluso llegando a ocasionar molestias.
En cuanto a la fotografía comenta:
La práctica de la fotografía, grabaciones o filmaciones debe realizarse de acuerdo a un comportamiento ético. Hay diversos códigos de buenas prácticas que sirven de orientación.
En caso de realizarse de modo profesional, hay que disponer de unos permisos necesarios. Si se realiza esta actividad profesional en terrenos privados es conveniente informar al propietario de que se va a realizar una actividad profesional cuando se solicite la autorización.
De este último punto no acabo de entender porque diferencia entre actividad profesional o no. Un observador hace las cosas bien o hace las cosas mal, da igual si es su profesión o un hobby ¿no?.
Igualmente aporta algunas pautas para fotografiar en hides o muladares.
También me ha gustado mucho un apartado que dedican a las redes sociales
«Buenas prácticas para la observación de oso, lobo y lince en España»
Artículos relacionados:
Turismo fotográfico en la naturaleza